Métodos habituales para la impermeabilización de cubiertas frente al agua
Capas asfálticas superpuestas para una máxima fiabilidad y duración
Uno de los sistemas clásicos y más utilizados para impermeabilizar techos es la colocación de mantas asfálticas en capas sucesivas.
Este tipo de solución forma una barrera muy resistente contra las filtraciones, tanto en cubiertas planas como inclinadas.
Su principal ventaja radica en la durabilidad, algo especialmente valorado en intervenciones donde se busca evitar intervenciones a medio plazo.
Soluciones líquidas eficaces en geometrías irregulares
Cuando la superficie presenta curvas, esquinas complicadas o múltiples uniones, el uso de recubrimientos líquidos ofrece una respuesta eficiente.
Se aplican con brocha, rodillo o equipo de proyección y, al secarse, forman una capa uniforme que se adapta sin fisuras al contorno del soporte.
Su gran versatilidad permite cubrir desde detalles mínimos hasta superficies más amplias sin necesidad de cortes o empalmes.
Materiales sintéticos, máxima elasticidad y aguante
Frente a entornos exigentes, como cubiertas extensas sometidas a contrastes térmicos o fuertes lluvias, destacan los revestimientos fabricados con compuestos como PVC o EPDM.
Estas láminas ofrecen una excelente combinación entre resistencia mecánica y flexibilidad, lo que las hace muy útiles en espacios expuestos a ciclos de dilatación o tensiones continuas.